Al tomar parte en una regata regida por este reglamento, cada participante y propietario de barco acepta:
(a) regirse por las reglas;
(b) aceptar las penalizaciones impuestas y otras acciones emprendidas según las reglas, sujetas a los procedimientos de apelación y de revisión en ellas previstos, como resolución final de cualquier asunto que provenga de las reglas; y
(c) si el asunto no es uno que deba ser decidido según las reglas, no recurrir a ningún juzgado ni tribunal hasta haber agotado todos los recursos internos establecidos por la ISAF o el Tribunal de Arbitraje Deportivo.